Ideas generales para la selección del lugar apropiado para la instalación de un invernadero.

La elección adecuada de la ubicación del invernadero determinará el funcionamiento del mismo y su rentabilidad.  Existen diversos factores que deberán tenerse en cuenta   a la hora de elegir el emplazamiento de las instalaciones.

1. Luz solar

En primer lugar hay que tener en cuenta en qué latitud se va a implantar el invernadero ya que cuanto más al Norte (en el hemisferio norte) o más al Sur (en el hemisferio sur) las horas de insolación variarán de forma significativa. En el supuesto que el invernadero vaya a ser utilizado para producir a partir de semillas y/o transplantes en verano es posible colocarlo en una zona sombreada parcialmente para minimizar la acumulación de calor en el interior del mismo. Del mismo modo se deberán utilizar mallas de sombreo para controlar la cantidad de luz solar que incidirá en el interior del mismo si no existe un lugar parcialmente sombreado. Por el contrario si se va a utilizar para cultivos a finales de otoño e invierno o para el cultivo de plantas en su madurez se necesitará la máxima exposición a la luz solar. Por ello deberá recibir un mínimo de 6 horas diarias de luz solar directa. Asimismo se deberá instalar con los extremos  orientados en dirección este/oeste ya que de esta forma permitirá una mayor un incremento de luz y calor durante el invierno y menores sombras en el interior del invernadero. La existencia de árboles puede ser una ventaja en determinados casos ya su sombra es beneficiosa durante los periodos de altas temperaturas en verano y al perder sus hojas en otoño permiten un mejor aprovechamiento de la luz solar en invierno, no obstante pueden producir problemas al perder las ramas que podrían dañar el invernadero.

2. Accesibilidad.

El emplazamiento elegido deberá estar resguardado de vientos fuertes y ser fácilmente accesible al objeto de facilitar las tareas de movimiento de suelo, plantas, fertilizantes y personas. Del mismo modo deberá tener un fácil acceso a los servicios públicos tales como electricidad y agua.

3. Climatología.

En muchas regiones existen problemas crónicos de meteorología tales como lluvia, nieve y fuertes vientos. Las lluvias fuertes pueden producir problemas de drenaje en los alrededores del invernadero y para evitar el estancamiento del agua se deberá elegir un lugar elevado y bien drenado o instalar previamente un sistema de drenaje antes la edificación del invernadero. La nieve si se dispone de un aislamiento y calefacción adecuados no debería ser un problema  pero los vientos fuertes pueden llegar a ser un problema real. En las temporadas frías los vientos que soplan alrededor del invernadero drenan su calor interior con el consiguiente aumento de los costes de energía de forma que es recomendable la instalación de cortavientos. Los cortavientos son obstáculos que rompen la fuerza del viento tales como árboles, arbustos, cercas y otras estructuras que hagan barrera. No obstante hay que tener en cuenta que los mismos pueden obstruir el paso de la luz y por ello se deberán colocar en lugares dónde se minimice la obstrucción del paso de la energía lumínica.

4. Facilidad de construcción y mantenimiento.

En un lugar bien drenado y con cierto desnivel será obviamente más fácil trabajar y mantener que una zona baja, pantanosa o fuertemente inclinada, del mismo modo sería conveniente ubicarlo lejos de las zonas de juego infantiles.

Ubicación invernadero

La elección adecuada de la ubicación para el invernadero determinará el funcionamiento del mismo y su rentabilidad.

 

 

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