Ampliación del Garden Center Aveve Roeselare

Para nuestro cliente Davy Verbraeken hemos  efectuado la ampliación del punto de venta de sus instalaciones  Aveve Roeselare.

Al costado del espacio de venta y del invernadero existente hemos construido una nueva monocapilla con una anchura de 12,60m y una altura bajo canalón de 5,0m. El conjunto de la fachada se ha reformado y como punto culminante tenemos que destacar la nueva entrada a las instalaciones.

Se ha modificado asimismo el enrutamiento y la nueva entrada destaca por su amplia cristalera. A continuación se pasa al nuevo invernadero en el que hay que poner de relieve el diseño con estructuras curvadas así como el espacio con multiventilación. ¡Máxima luminosidad y ventilación espectacular!

Seguidamente unas puertas dobles combinadas con el puente principal permiten un acceso de más de 6 m de anchura hacia la zona exterior de venta.

Ampliación instalaciones Aveve Roeselare

Aislamiento del Invernadero

El aislamiento es muy importante para reducir costes de calefacción y aumentar la eficiencia. Si el invernadero se encuentra en una región fría y se debe mantener una temperatura cálida en su interior un buen aislamiento permite un ahorro importante durante los meses más fríos. No obstante y con carácter previo a instalarlo es importante conocer los diferentes materiales que componen un aislamiento ya que algunos de ellos reducen la cantidad de luz que llega a las plantas y por tanto podría llegar a dañarlas.

1) Acristalamiento doble.

Es la forma más eficiente para aislar un invernadero al completo. Deberá instalarse en el momento de la construcción y es la opción más costosa pero la que proporciona los mejores beneficios.

2) Plástico de burbuja.

Es una opción muy eficaz y se compone de dos o tres láminas de plástico que contienen células de aire en su interior pero cada tres o cuatro temporadas debe de ser reemplazada aunque sigue siendo una forma rentable de mantener el invernadero caliente si bien impide parcialmente el paso de la luz.

La utilización de plástico monocapa es una opción muy económica pero mucho menos eficiente en términos de aislamiento que el plástico de burbuja teniendo que ser reemplazado asimismo cada dos o tres temporadas pero permitiendo una mejor penetración de la radiación solar.

3) Pantallas térmicas.

Este tipo de aislamiento consiste una herramienta climática constituida  por material claro translúcido,  poliéster o polietileno, que de forma extendida a una cierta distancia del cultivo permite reflejar los dos tipos de radiación, la diurna y la nocturna, modificando así el balance radiativo tanto del punto de vista calorífico como del fotosintético. Se extienden las pantallas horizontalmente a lo ancho del invernadero durante la noche para conservar el calor restringiendo la cantidad de  aire caliente que puede elevarse por encima de los aleros y atrapándolo en la zona baja del invernadero alrededor de las plantas. Estas pantallas también son muy útiles para seccionar un área climatizada en un extremo del invernadero si se quiere dejar el resto del invernadero sin calefacción.

4) Recubrimiento de la base (zócalos).

Esta opción se instala sobre el nivel del suelo de los invernaderos de vidrio. Permite reducir la pérdida de calor al bloquear totalmente la porción más baja de los cristales allí donde los cerramientos están en contacto con el suelo frío. Adicionalmente se  pueden colocar paneles de poliestireno al pie de los cristales para un aislamiento adicional pero se deben eliminar antes de que llegue el verano.

En conclusión el tipo de aislamiento que  se precise dependerá del clima que se pretenda obtener en función de las plantas que deberán crecer en su interior, del tamaño del invernadero y del presupuesto del que se disponga.

Balance térmico aislamiento invernaderos