Consejos básicos para la construcción de invernaderos eficientes.

Un invernadero es la mejor estructura para la protección de las plantas de condiciones climáticas extremas. Los invernaderos son ideales para proporcionar a las plantas un ambiente cómodo con cantidades adecuadas de humedad, calor y luz solar. Un invernadero permite el crecimiento de hortalizas, flores, frutos exóticos y hierbas durante todo el año. Les proporcionamos algunos consejos básicos que hay que tener en cuenta al construir un invernadero que sea eficiente energéticamente.

Tamaño

Lo primero a tener en cuenta en el momento de construir un invernadero es su tamaño tanto si son grandes y con mucha inversión como pequeños y económicos. El tamaño dependerá de las preferencias y el tipo de cultivos así como del área dónde se va a construir. Por ello el invernadero no deberá exceder en sus medidas a las necesidades previstas ya que de otro modo se producirán costes adicionales no solamente en la construcción sino en su mantenimiento y en los gastos de energía.

Cimientos

Los cimientos pueden ser de hormigón o más ligeros pero es importante que fijen firmemente  y de forma segura las estructuras al suelo.

Suelos

Si se utiliza hormigón para los cimientos la opción ideal para los suelos es asimismo hormigón. Asimismo se puede utilizar otro tipo de materiales como roca o ladrillo. En el supuesto que deje el suelo sin cubrir es importante establecer caminos con revestimiento al objeto de tanto las personas como la maquinaria no transite sobre el barro. No obstante sea cual sea el tipo de suelo que se escoja éste deberá ser siempre poroso.

Cerramientos

En general los muros perimetrales de los invernaderos suelen tener de 50 a 60 cm de altura. A partir de ahí el recubrimiento que se utilice se instala unido al resto del marco de los mismos. Es interesante que las piezas que forman los recubrimientos tengan formas cuadradas para facilitar la construcción.

Recubrimientos

Existen diferentes tipos de recubrimientos que se utilizan en la construcción de invernaderos. El vidrio es la mejor opción porque permite la mejor transmisión lumínica y no es excesivamente costoso aunque se pueden utilizar otros materiales como láminas de plástico. No obstante esta solución se degradará debilitándose rápidamente por lo que será preciso sustituirla mucho más a menudo. Otra opción interesante es el policarbonato que requiere un menor consumo energético al ser un material más aislante si bien con el transcurso de los años amarilleará (10/12 años si es de buena calidad) y será necesario sustituirlo con el coste de reposición que ello implica.

Aislamiento

Es un factor muy importante a tener en cuenta sobre todo si el lugar elegido para la construcción del invernadero es frío o muy frío. Independientemente del lugar es vital que el invernadero disponga de buena circulación de aire, ventilación, humedad y control de plagas así como suministros de agua y electricidad. Hay que asegurarse que los enchufes y tomas de corriente sean a prueba de agua para evitar cortocircuitos así como que las tuberías y cañerías estén debidamente recubiertas con aislamiento para evitar que se congelen y se rompan.

Construcción de un invernadero

 

Consejos para la calefacción de un invernadero en invierno.

Cuando aparecen los fríos es el momento para inyectar calor en el invernadero. Al calefactar el invernadero se protegerá las plantas tiernas evitando que se conviertan en una pasta helada y húmeda, manteniendo las plantas jóvenes protegidas y calientes hasta la primavera. Pero la calefacción de un invernadero puede ser algo caro y a nadie le gusta la idea de desperdiciar energía o dinero.

1) Invertir en un sistema de calefacción de invernadero.

Los aerotherms de gas o eléctricos son ideales si se dispone de dichos suministros en el invernadero. Del mismo modo la instalación de ventiladores de aire caliente permite mover el aire alrededor de la estructura evitando la existencia de puntos fríos y reduciendo el riesgo de enfermedades.

2) Utilización de termostatos.

Permiten ahorrar dinero y energía al calentar invernaderos sólo cuando sea necesario. Los dispositivos de calefacción habitualmente  vienen con un termostato incorporado de modo se puede establecer que sólo se enciendan cuando la temperatura baje por debajo de una temperatura predeterminada.

3) Establecer la temperatura adecuada.

La mayoría  de las plantas no requiere condiciones tropicales en el interior del invernadero de forma que no es preciso mantener altas temperaturas para su mantenimiento.

4) Utilización de un termómetro.

Es interesante la inversión en un buen termómetro que permita conocer las temperaturas máximas y mínimas revisándolo diariamente. De este modo se podrá utilizar el sistema de calefacción de un modo más eficiente y cuando sea necesario.

5) Posicionar los sistemas de calefacción  de forma adecuada.

Los aerotherms deberían colocarse en un extremo  y centrados evitando siempre que puedan entrar en contacto con agua. Del mismo modo si fuera necesario se podría dirigir ligeramente el flujo de aire sobre las plantas que se encuentren cerca del ángulo evitando que sus hojas se resequen.

6) Calentar únicamente la superficie que se precise.

Si se dispone de un gran invernadero y por determinadas razones no está lleno será conveniente agrupar las plantas o establecer particiones para dividirlo en superficies más pequeñas que puedan ser calefactadas de una forma más económica.

7) No olvidarse de ventilar.

Uno de los inconvenientes de la calefacción en el invernadero es el problema del aumento de la humedad. Una buena ventilación es esencial para prevenir la propagación de enfermedades por hongos y mantener un ambiente sano de  efectos de evitar humedades innecesarias se debería regar las plantas con moderación y temprano durante el día. Se eliminará la condensación abriendo las aperturas cenitales por las mañanas soleadas y cerrándolas antes de que se ponga el sol ya que de este modo se evitarán perdidas innecesarias de calor.

Calefacción de invernaderos