Los invernaderos del jardín del Luxemburgo (París)

Administrados y gestionados por el Senado francés desde 1879, los invernaderos del Luxemburgo son simultáneamente un lugar de producción de plantas para el adorno del jardín, decoración floral del palacio del Luxemburgo y, un lugar de conservación del patrimonio vegetal, ello desde mediados del siglo XIX. En la actualidad están abiertos al público y abarcan una superficie de 22,45 hectáreas. Poco después de la Revolución Francesa, con la ampliación de los terrenos, han existido desde entonces y de forma continuada invernaderos en este espacio. La producción principal es la orquídea, que se cultiva en siete capillas, que representan unas 10.000 orquídeas entres cuyas variedades mas singulares se señalan la Lycaste skinneri, la Peristeria elata, la Schomburgkia superbiens y la Stenorrhynchus speciosus. En el lugar se imparten cursos de la escuela de horticultura y clases de apicultura. En 1859, el jardín botánico de la facultad de medicina fue suprimido  y el Senado accedió acoger la colección de orquídeas, para lo cual mandó construir especialmente un invernadero para ellas. Desde su creación la colección de orquídeas se ha podido beneficiar de los descubrimientos de nuevas técnicas de cultivo así desde 1960 se desarrollan sistemas de germinación de cepas en gelatina vegetal y técnicas de sembrado in vitro.

Ubicación y Orientación de los invernaderos

La mejor ubicación para el invernadero depende de cómo se va utilizar. Si el objetivo es hacer crecer plantas hasta su madurez o que puedan crecer en otoño e invierno se precisarán cantidades máximas de luz solar, como mínimo 6 horas al día de luz de sol.

La primera elección debe ser una ubicación al sur o sureste de cualquier edificio u otra estructura de forma que proporcione una orientación sur a efectos de recibir la mayor cantidad de luz solar. La siguiente opción será al este de cualquier estructura porque capturará la mayoría de la luz en los meses de noviembre a febrero. La ubicación al norte de cualquier edificio es el lugar menos deseable debido a la menor cantidad de radiación solar que recibirán las plantas. Por ello se precisarán fuentes adicionales de luz y calor lo cual incrementará los costes de producción y la rentabilidad se resentirá.

Hay que tener en cuenta que el sol está mucho más bajo en invierno que en verano. Una situación de pleno sol en verano puede tener sombra parcial en invierno como consecuencia de las largas sombras causadas por edificaciones cercanas y árboles de hoja perenne.

Para la propagación de plantas  a partir de esquejes, hacer trasplantes y cultivar plantas de semilla se deberá una ubicación que esté parcialmente sombreada. En el caso de no disponer de la misma se deberán utilizar sistemas de sombreo de forma que se pueda reducir la cantidad de luz que alcanza el interior del invernadero. Otra estrategia será la colocación del invernadero debajo de árboles de hoja caduca que proporcionan sombra al sol del verano pero permiten maximizar la cantidad de luz en invierno. No obstante existe un riesgo en este entorno ya que las ramas caídas pueden dañar el invernadero, sobre todo si tiene techo de cristal.

¿Muchas personas se preguntan acerca de la orientación del invernadero o más simplemente en qué en dirección lo deben enfrentar? Los productores industriales y comerciales prefieren la dirección norte / sur  porque permite una distribución uniforme de la luz del sol. No obstante algunas investigaciones  recientes, sugieren que la mejor dirección depende de la latitud; por ejemplo en zonas por encima de 40 grados de latitud será más apropiada con una orientación al norte/oeste. Hay de destacar que los accesos, al interior del invernadero, deberán estar alejados de la zona por dónde se produzcan vientos dominantes en invierno para limitar las pérdidas de calor producidas por el aire frío cada vez que se abran las puertas.

Un lugar plano y bien drenado facilitará mucho la construcción del invernadero y ayudará a prevenir el estrés en la estructura del mismo. Asegúrese de que el sitio tiene fácil acceso al agua y electricidad y que toda la energía en el invernadero se realiza mediante  circuitos con pérdida a tierra (GFIC).

HORTALIZAS EN SUIZA

El consumo de hortalizas aumenta en Suiza. Cada ciudadano suizo consume anualmene una cantidad aproximada de 85 kg.
Las explotaciones se especializan y aumentan su tamaño día a día.

Existen alrededor de unas 1850 explotaciones profesionales especializadas la cuales disponen en gran medida de invernaderos industriales. Estas expotacions producen el 95% de la oferta. La evolución esta claramente orientada hacía una expecialización de las explotaciones. De hecho las estadísticas muestran que un número reducido de explotaciones cultiva superficies cada vez más extensas gracias a las técnicas de cultivo bajo invernadero.

No se cultivan especialmente los pimientos al contrario que las zanahorias las cuales se hallan en cabeza de la producción con aproximadamente 1500 Ha. Por extensión le siguen de cerca las lechugas Iceberg, cebollas y judías; ocupando estas últimas el 50% de la superficie hortícola del país.

Los tomates también muy apreciados por los consumidores, se cultivan profesionalmente en invernaderos, suya superficie ha progresado notablemente en los últimos 20 años.